vanguardia artística - poética - surrealismo
Gladys Sica
artista y poeta italo argentino contemporáneo

http://www.youtube.com/GladysSica

http://www.youtube.com/watch?v=kFm-OgR2Eh8

 

Gladys Sica Currículum Vitae

 

Greenpeace Italia
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Gladys Sica, Villa Casati Stampa di Soncino, Milano, 2007

Gladys Sica (1959) poeta italo-argentina, artista visual, ecologista meditadora.
Prof. de Historia del Arte, Dibujo y Escultura, participa a exposiciones individuales y colectivas, conferencias y encuentros, lecturas y presentación de libros, premios artísticos y literarios, jurado en concursos.

Realiza, en Italia, la primera exposición Individual en la Galería “Ciovasso” de Milán y numerosos Murales latinoamericanos, dos de los cuales de metros 130 x 3.
Sus trabajos se hallan en catálogos artísticos y colecciones públicas y privadas de Argentina, Italia, España, Francia y Suiza.

Está presente en diferentes antologías poéticas bibliotecas, web de Italia, España, Grecia, Argentina, USA, Chile, Perú, Colombia, Venezuela, México.
Colabora con diversas revistas italianas (“Alla Bottega”, “Controcorrente”), corresponsal además en Italia de la revista de arte y literatura “Generación abierta” de Argentina, con notas y ensayos sobre artistas (Van Gogh, Frida Kahlo, Camille Claudel), entrevistas y traducciones de poetas contemporáneos.

Entrevistas: Revista digital “Jirones de Azul”, España (2006), sitio de cuentos y poesía i-racconti.com Italia (2007), Revista cultural “Generación Abierta”, Argentina (2008).

Textos críticos sobre la obra de la autora: G. Lucini, Rossana Bossaglia, Marco Saya, Massimo Giannotta, Fortuna Della Porta, Franco De Faveri, Giorgio Seveso, Sergio Spadaro, Giuseppe Possa, Ioli Natoli, Daniela Bolsi, Marzia Mazza, Domenico Cara, Franco Migliaccio, Gianni Pre, Raffaele De Grada en Italia.
Guillermo Cuello, Luis Calvo, Osvaldo Argento, Luis Benítez en Argentina.

Publicaciones: - “Ternura animal” publicado en Argentina, finalista del concurso de poesía "Ramón Plaza" de Buenos Aires, 1997.
- “En el fuego del silencio –el viaje”, publicado en Italia, vencedor del concurso de poesía “Antonia Pozzi” de Milán, 2005.
- “Viento atlántico”, segunada publicación en Italia, vencedor del concurso de poesía “ControCorrente” (2009).
Inéditos: Una novela Finalista al Concurso "Ibiskos 2008" de Empoli y un largo poemario.

“RICICLARTI 2008”

Síntesis descriptiva de los trabajos presentados para la Exposición Colectiva

05-18 Mayo 2008, Padova, Italia.

"Los bajorrelieves pictóricos, son una técnica inventada por mí desde hace más de diez años, sobre cartón ondulado entallado, presionado, excavado, arrancado, esculpido.
El color extendido con una técnica mixta, luz y sombra obtenidas con los diversos estratos del mismo material.

Un material que no es otra cosa que común cartón de las cajas, un embalaje ya consumado, usado, descartado, inútil, olvidado.
Arte pobre o minimalista, arte del reciclaje que transforma – además de nuestra inquietud interior – nuestra basura post industrial en algo muy distinto con un nuevo valor que vuelve a entrar en el ciclo de nuestras vidas.
"

Gladys Sica

 

Con il poeta Alessandro Cabianca

Apuntes sobre la antología “Nottetempo” Ed. Di Latta, Milán, 2007.

La temática es sobre la relación con el tiempo de la noche, noche en el sentido no tanto como un ritmo externo que proviene sólo de fuera. Más bien la relación con nuestra noche, noche que existe dentro de nosotros, con nuestra sombra o parte oscura.
Una relación ambigua, ésta, que ejercita facinación sobre nosotros despertando secretos inconfesables y, al mismo tiempo, un irrefrenado deseo de fugarnos, a cualquier precio, frente al miedo de lo que es incontrolable.
Por qué sentimos ganas de correr frente a esta inmensidad sin límites? Por qué sentimos, íntimamente, que nos puede reabsorver en la voracidad amenazadora y sin fin del caos primigenio?
Y entonces, sobretodo, qué hacer: continuar a correr? detenerse a comprender, observar y hacerse amigo de la propia sombra?

"Teatrino del parco Trotter", Milano, 2008.

"Poesía y creatividad en conclusión como estados meditativos que, en alguna manera, tienden a anular la actividad sin pausa de la mente –esa máquina que se nos escapa y nos hace vivir entre sombras contradictorias.
Estados de conciencia que se sitúan in un estrato pre-verbal, pre-consciente, en contacto con la realidad de la totalidad, no con una representación abstracta.
Estados de conciencia limpios lo más posible de interferencias calculadas sobre la espontaneidad de las cosas, de preocupaciones que blocan el fluir de la vida, de miedos que nos alejan de todo.
De esta agua profunda puede nacer algo que nos puede servir verdaderamente a nosotros y, tal vez, también al otro, algo como un primitivo estupor que nos restituya un sentido, inesperadamente, no sálo a nuestra noche ancestral, sino también a nuestra vida toda."

Gladys Sica

Luis Calvo
4. ¿Hay artistas que han influido en tu obra pictórica?

Gladys Sica
"La línea en arte podría comenzar desde muy lejos con las lecciones de libertad de Miguel Ángel, los manieristas y Goya, después con Van Gogh, el cubismo y el grupo neofigurativo de Argentina.
En Europa el encuentro directo con esas formas mutadas bajo una presión a alta temperatura de Francis Bacon, fue lo mejor que me podía pasar, seguido por la lúcida y precisa pincelada de los cuerpos de Lucian Freud e Canogar en España, otro grande entre informalismo y figuración.
En Italia fue el descubrimiento de Afro Basaldella: sólo color y algunos trazos informales sobre tela, pero que forman una sinfonía única, poesía pura, batallas perfectas.
Pero creo que en mi pintura, sin embargo, la característica primera surge del hecho de provenir de una formación escultórica, la escultura fue mi primer amor en arte y eso se percibe claramente, es lo que le da una mayor fuerza.
Trabajo sobre el plano con mucha materia, con espátula, con especial predisposición por el volumen, por el espacio, casi como si fuera un bajo o altorrelieve.
También la técnica inventada del cartón ondulado entallado, trabajado por estratos, revela esta tendencia de mi obra.
En los últimos trabajos aparecen líneas que atraviesan toda la superficie y que pueden interpretarse como interferencia, simultaneidad o fragmentación dentro de la situación."

De la entrevista "Poesía y Plástica, la misma pasión, el mismo fuego" a Gladys Sica de Luis Raúl Calvo, Revista argentina "Generación abierta n° 49 y 50" (2007-2008)

 

3- Qué acostumbras leer? Y qué lees insólitamente?
"Soy muy ecléctica desde siempre, en todo. En el inicio de mi formación había un predominio de lecturas de poesías –sobretodo de poetas surrealistas argentinos y franceses- y de ensayos de todo tipo, libros de búsqueda espiritual, de filosofía, de arte, antipsiquiatría.
La pasión por las novelas o las biografías llegó tardíamente, por esto algunas joyas las he leído en retraso como por ejemplo “Pedro Páramo” del mexicano Juan Rulfo o “No habrá más penas ni olvido” del argentino Osvaldo Soriano.
Uno de los últimos libros leídos ha sido “Budapest”, una novela que me ha sorprendido mucho de Chico Buarque, el extraordinario músico brasilero. Una historia de doble identidad, doble lengua, doble vida contada con vital actualidad.
La prosa penetrante y lúcida del portugués José Saramago me ha cautivada con “El evangelio según Jesús”, “Ensayo sobre la ceguera”, junto a la escritura profunda y poética de Erri De Luca con “Aceto, arcobaleno”, “Non ora, non qui”, el descubrimiento de los textos mutantes y cultos de Alessandro Baricco con “Océano Mare”, “Castelli di rabbia”, “City” entre otros.
En este período estoy leyendo “La mia strada è la tua strada” primer volumen de los “Comentarios sobre el vivir” del hindú Krishnamurti, una mirada personalísima e innovadora sobre nuestros procesos mentales y los condicionamientos sociales, un maestro que he descubierto a los dieciséis años."

De la entrevista a Gladys Sica de Sashinka Gorguinpour (2007)

 

Entrevista a Gladys Sica por Edith Checa desde España (2006) http://revista.jironesdeazul.com

Sobre el acto creativo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Edith Checa
Un cuadro tuyo en particular que me conmueve, varios la verdad, pero uno de ellos especialmente “Visión furtiva” que acompaña al poema “Los miedos” de Luis Benítez. Cuando creas sobre el lienzo ¿sabes que vas a conmover con tu obra? ¿Es esa tu intención? Y cuando hablo de conmover hablo de hacer sentir, de remover dentro del alma de cada espectador de la obra.

Gladys Sica.
Durante el acto creativo, en mí, se produce un estado espontáneo de intimidad, casi “místico” podríamos decir, con la realidad percibida, la totalidad de la existencia. Por esto si bien la finalidad última es la de “permitir beber a nuestra alma en las aguas del misterio” para traerte directamente las palabras del epígrafe del último libro mío publicado, durante la creación (sobre el lienzo, el mármol, el ordenador, el papel, etc.) no tengo presente la intención consciente de conmover al otro en manera programada.En ese momento el acto creativo forma un uno que engloba todo el resto y yo me pierdo en ese uno, en ese hacer, en ese estado. Lo realizo y vivo como “lo único importante para hacer”.

Sobre el papel del espectador-lector

 

E. Ch.
Siempre se ha dicho en el arte que cada espectador interpreta la obra proyectando, sobre lo que ve, sus propios miedos, su propia infelicidad, o su propio amor y alegría. Que el espectador, como el lector de un libro, también está creando ¿Qué papel tiene dentro de ti el espectador de tus cuadros?

G. S.
No es la finalidad de ningún lenguaje expresivo, creo, trasmitir un mensaje informativo que contenga solamente un nivel de lectura racional, sino un impulso movilizador para que cada uno lo interprete desde su interioridad con diferentes matices, según su experiencia cultural, sensible, histórica, social, de conciencia.

Por esto, es muy enriquecedor escuchar lo que tiene para decir el otro de tu libro, de tu tela, de tu bronce, de tu hoja. Se descubren miradas nuevas, ángulos diferentes y la obra sigue creciendo, cambiando, madurando, incorporando significados múltiples.Personalmente, es para mí la mayor satisfacción ver que mi trabajo sirve también al otro para entrar en sí mismo, todo cobra sentido cuando brilla en los ojos del otro.

Sobre la fusión de arte e poesía y los diferentes lenguajes

E. Ch.
Tus lectores no saben que eres pintora y los que asisten a tus exposiciones tampoco saben que eres poeta. ¿Qué eres realmente? ¿O no se puede desunir, separar el fundido de arte y poesía que hay en ti?

G. S.
Sí, en un principio la poesía se sostiene por sí misma, la pintura atrae desde la pintura, lo mismo sucede con la escultura, con el grabado, los cartones, los murales, etc. cada uno es autosuficiente, sin necesidad de tantos apoyos ajenos o explicaciones imprescindible para el respiro de la misma obra.

Si bien, como habrás tú misma comprobado a lo largo de nuestras charlas, luego puede verse que todo lo que hago en mí late unido por un mismo hilo; todo aparece intercambiándose y completándose sin exclusividades de un lenguaje sobre otro, todo alimentado con la misma intensidad de búsqueda y la misma incesante pasión.

Pero para descubrir esto hay que acercarse más y, cuando esto sucede, los otros obtienen una visión amplificada del discurso, en cierta manera, de mi universo.

E. Ch.
Supongo que en muchas ocasiones habrás unido tu poesía con tu pintura. ¿Qué ha supuesto para ti unir tus trabajos visuales a la poesía de Luis Benítez, por ejemplo, otro poeta argentino de tu generación?

G. S.
Sí, el abrazo entre diferentes lenguajes es algo que puede potenciar una idea, un trabajo; me interesa hacerlo también con la música. La unión de mis imágenes con las palabras de Luis Benítez resultó un encastro natural, casi el mismo mar, detrás, que se agita.Además, están los recuerdos... en el año 1975 nos encontramos leyendo el manifiesto surrealista de André Breton, Paul Eluard, Louis Aragon, el genial Antonin Artaud, etc. dentro de un grupo de adolescentes músicos, poetas y delirantes (creo que sólo Luis era mayor de edad) reunidos por medio de un anuncio, en la plaza de Buenos Aires, que lleva el nombre del escritor argentino Roberto Art, de la revista underground “Expreso Imaginario”.Décadas más tarde, presentó y leyó trozos de otro libro mío en el interior de la inauguración de mi muestra Individual en el barrio de San Telmo, siempre en Buenos Aires, que realicé antes de volver a partir.

Aunque nuestro contacto fue casi siempre esporádico, se puede ver que las coincidencias de temáticas y de argumentos, sobrepasan la cuestión de los territorios y de las situaciones personales, dejan traspasar búsquedas sincrónicas y profundas con el sello de esta contemporaneidad.

Sobre el color

E. Ch.
Utilizas colores intensos, azules, rojos, violetas, y formas geométricas que dan a tu obra una gran fuerza. ¿Qué es para ti el color? ¿Y la forma?

G. S.
Los colores predominantes no son estables, dependen del período o del estado experimentado, del resplandor o del fantasma que muestran, resplandores o fantasmas que todos llevamos dentro; caminamos, cada uno de nosotros, con una luz y su sombra.

En los trabajos, figura y fondos proceden como una continuidad – por grandes zonas de manchas matéricas hechas a golpes de espátulas en los márgenes de una neofiguración entre informal y expresionismo– atravesadas, ahora, de líneas negras, grises o blancas, líneas de fuerza que pueden, a veces, dar otra perspectiva de visión, a veces, desviarnos o integrarse con el todo.

Simplemente, hacer visible “las invisibles fuerzas” – así como se llamó mi última exposición Individual- que nos llegan de lejos o de afuera o de adentro y che, inevitablemente, son parte formante (o deformante) del misterio e incertidumbre del curso de nuestras vidas.

Sobre las motivaciones y los temas

E .Ch.
¿Qué consigue provocar en ti la creación de un cuadro? ¿Cómo surge un tema en ti?

G. S.
Como ya dije antes, es indiferenciado en mí, la aparición de un óleo en vez de un texto, de un dibujo en vez de una arcilla. Pero yo no elijo nunca, respondo, simplemente, al llamado o a esa energía que, en un determinado momento, se despierta.

¿Qué cosa exactamente lo provoca?

Tal vez una sobrecarga de significados, de intensidades que tienen que ser liberadas.

Puede ser una situación fuerte, una idea o un sentimiento, una percepción o una intuición que retorna, a veces, el sonido de una palabra o una música que retumba dentro o una imagen fugaz que pasa, pueden bastar para poner en movimiento el mecanismo creativo en un modo feroz.

Sobre la elección del camino y las modalidades de trabajo

E. Ch.
Siempre seré una pintora frustrada. Desde niña me gustó pintar al óleo pero no tenía paciencia, sí, esa es la palabra, paciencia para pintar. Me ponía nerviosísima no terminar en un par de horas el cuadro. Nunca fui capaz de esperar a que la pintura secara un poco para continuar, tenía que terminarlo enseguida. Quizás tiene mucho que ver que no disfrutaba de un lugar exclusivo para el caballete y las pinturas y debía quitarlo después todo para no ver trastos por medio o manchar la casa. Si hubiera tenido un estudio para pintar como Sorolla u otros pintores, tan amplio, tan luminoso, tan bien organizado… Pero no hay excusas, el que es pintor pinta donde sea, y el que es escritor escribe hasta en servilletas de papel o cosas peores. ¿O no? ¿Cómo pinta Gladys Sica? ¿Eres espontánea en tus obras o laboriosa o ambas cosas o nada de todo esto?

G. S.
Así es, si un camino nos pone nerviosos y encontramos siempre excusas para postergar o justificar, ése no es nuestro camino.

El camino que nos pertenece nos dona una especie de locura o goce que nos acompaña y es, en definitiva, como una droga o una protección que intercepta el sufrimiento o los muros que otros ven, como insuperables, en nuestra vida.

Cuando pinto, cuando creo, lo más importante es disponer de mucha libertad, especialmente mental, yo diría que la capacidad del vacío mental es la condición interior de partida.

La obra es un orden que nace del caos y es como un milagro, una fiesta.

Por esta causa, siempre para mí, lo mejor es disponer de un taller independiente de la casa o, al menos, de un local o espacio en donde poder ensuciar, probar, mezclar y acumular ideas, historias, objetos aparentemente inútiles.

El atelier del inconfundible y grande Francis Bacon –años después de su muerte, en 2001- ha sido transferido desde Londres y montado íntegramente en una galería de Dublín abierto al público, en el cual se han encontrado 7,500 objetos entre fotos, recortes de revistas y libros, botellas vacías, telas abandonadas, tarros de pintura, diarios en el piso y capas de colores superpuestas sobre las paredes: todo un desorden transferido y remontado como si fuera un antiguo fresco.También en mi caso, digamos que la casa en que vivo es, siempre, mucho más ordenada del lugar en que trabajo.

Después, otra condición fundamental es disponer de tiempo.

He llegado, varias veces, a anular citas de trabajo u otros programas afirmando que estaba enferma, por ejemplo, sólo para poder terminar una poesía que había amanecido conmigo una mañana, sin que nadie me avisara.

Sobre espontaneidad

E. Ch.
¿Qué es para ti la espontaneidad?

G. S.
Esta espontaneidad es, justamente, esta especie de estado meditativo o como se lo quiera llamar.

No creo a partir de un proyecto preestablecido, no tengo horarios fijos, no realizo a partir de construcciones mentales.

Veo una gran diferencia entre un constructor y un creador, son dos modalidades muy diversas.Hace poco leí una definición del escritor británico Gilbert K. Chesterton que decía que “la construcción se la puede amar sólo cuando se la ve, la creación se la ama ya antes de existir”.

Es como que el que construye desde afuera, no disfruta verdaderamente durante el trabajo, se esfuerza sólo pensando en el resultado.

El que crea hace crecer algo desde adentro, disfruta durante el trabajo en sí mismo, más allá del resultado final de toda la cuestión.

Creo a partir de esta espontaneidad que adviene, cuando siento el llamado o la necesidad y no puedo no responder sin estar verdaderamente mal, soy la primera en sorprenderme y crecer junto al trabajo mismo, trabajo que se nutre de la sangre de mis días, nunca de especulaciones de escritorio. La gente, al final, reconoce esta espontaneidad, esta veracidad y tu quehacer cosecha un eco. Un eco, un impacto especial que empuja a quien tiene contacto con la obra a mirar con profundidad, a mirarse y a reconocerse.

Sobre los títulos

E. Ch.
Hay algo que no me gusta de los pintores, es la manía de poner como título S/T Es decir, “Sin título” Nunca he entendido que no titulen un cuadro y sobre todo un cuadro que puede tener millones de interpretaciones por ser abstracto. Cuando me encuentro un cuadro con S/T pienso, “ni él mismo sabe qué ha pintado ni qué ha querido expresar”. En fin… fuera bromas, que cada cual puede hacer lo que quiera. En realidad digo esto y yo misma lo paso fatal para poner título a lo que escribo. Puedo escribir una novela en cinco meses y pasarme siete pensando en un título. Veo que todos tus cuadros están titulados. ¿Le das importancia al título? ¿Cómo aparecen en ti?

G. S.
Los títulos para mí son parte de la misma obra, nacen junto con el trabajo, están en la tela pintada, en la hoja dibujada, en el bronce golpeado. La completan y no son nunca arbitrarios.Puede ser que algunas nazcan sin títulos... pero sucede más bien esto cuando se trata de trabajos preparatorios o bocetos que, después, se decide presentar al público.En mi poesía, los títulos corresponden, generalmente, al último verso. Pero tampoco, en este caso, es ésta una decisión tomada a priori, un esquema predeterminado o fijo.

Sobre el encuentro de la obra con el público

E. Ch.
La fase última tras crear un cuadro es entregarlo al mundo. Tú misma has comentado antes que es en ese momento cuando el trabajo se completa, precisamente cuando brilla en los ojos del otro. Supongo que debe ser igual que cuando publicas un libro y lo presentas y empieza a circular entre los lectores, deja de ser tuyo, se independiza y… le dejas libre como a un hijo.

G. S.
Sí, yo te comentaba en otra oportunidad que se puede escuchar, a veces, los lamentos de los cuadros, las esculturas o los libros que te recuerdan que quieren moverse, ir por el mundo, conocer gente.Se siente como el deber frente a la propia creación de darle la oportunidad de vivir su propia aventura.Esto no siempre sucede en el tiempo esperado, es como un enamoramiento: no se puede prever cuándo se realizará el encuentro decisivo con el coleccionista o el galerista, con el lector o el editor. Pero es nuestra responsabilidad, de todos modos, permitir y cuidar el encuentro de la obra con el público, dentro de nuestras posibilidades.Es para mí de vital importancia la relación que se establece en una exposición o en un reading con la gente, es, muchas veces, una relación mágica que se perpetúa en el tiempo.Las personas te cuentan lo que viven, piensan o imaginan a partir de las poesías, las pinturas, las imágenes, las conversaciones. A veces, te invitan a sus casas para mostrarte dónde han colocado la escultura o el cuadro comprado, y no hay nada mejor que constatar cuántos mimos recibe tu antigua criatura.

Sobre la primer novela

E. Ch.
Sé que te sientes “pura sangre italiana por todos lados” y que te viene de lejos, del interior de ti misma, de los sueños, como algo misterioso de tu vida. Quizás por ello tantos y tantos viajes de Argentina a Italia, como si algo te llamara. Y ¿cómo pasar por alto esa llamada del corazón, del instinto, de la intuición? Ahora tienes entre manos una novela, ya tienes el borrador ¿Podríamos decir: poesía es a pintura como novela es a escultura?

G. S.
Justamente de estos llamados ancestrales, de los sueños misteriosos, de acontecimientos con esa sincronicidad junghiana que guían nuestra vida habla la novela, de una experiencia de un primer viaje.El viaje como recorrido no solo geográfico o exterior sino, sobretodo, espiritual o evolutivo, de búsqueda interior.Aún se encuentra en estado embrionario, pues sólo el corazón o núcleo central está terminado, no se sabe cuánto crecerán todavía las ramas de los temas y los personajes secundarios. Te explicaba en la otra conversación que tuvimos, entonces, que en este primer acercamiento a la novela, contrariamente a lo esperado, me encontré navegando en aguas cómodas.

El proceso fue casi de “revelación”, digamos que explotó, abruptamente, durante unas vacaciones en Venecia: estaba durmiendo, me levanto, veo como en una película todas las secuencias, escribo los capítulos con sus títulos teniendo bien claro el contenido general de todo el texto y vuelvo a acostarme.Obviamente cuando algo explota, atrás existe un trabajo de gestación -secreto o no- de años, meses, semanas o toda una vida, esto es sin dudas. Ahora el hecho es que yo no la aguardaba, llegó sin preavisos y me monopolizó todas las fuerzas y los tiempos.

Esta visualización –aunque elemental- de todo el esquema organizativo antes de comenzar la escritura, sólo me ocurre en la realización de una obra escultórica, donde es necesario conocer qué cosa se quiere levantar para poder plantar un esqueleto de sostén o para extraer determinada idea de una piedra.Al menos a mí –porque en verdad cada autor iene sus recetas o sus rituales y, siempre que a alguien sirvan, van respetados- esto no me sucede en absoluto con la poesía o la pintura por ejemplo, pues en éstas la creación procede sólo en una mínima parte organizada concientemente, la gran parte fluye siguiendo movimientos desconocidos, impredecibles. Tal vez necesitaba un medio para decir más cosas en un mismo tiempo o tenía deseos de contar más directamente o de mostrar de otro modo, una veta que ofrece otras posibilidades expresivas, un camino nuevo para mí. Veremos dónde me conduce...

Sobre Argentina e Italia

E. Ch.
¿Qué significa Argentina en tu presente y qué significa escribir en español en Italia?

G. S.
Argentina representa el lugar en donde soñar, Italia el lugar en donde concretar esos sueños.

Argentina es mi juventud, un vivir de excesos y contrastes, la poesía, sobretodo es la poesía... el vínculo del lenguaje es algo difícil de explicar, el lenguaje da un sentido de pertenencia inmediata, primigenia.

Vivir en un país con otra lengua, es un desafío mayor para cualquiera que trabaja con las palabras, puede ser demoledor, pero también un punto de fuerza.

Italia es mi madurez, un vivir con un ritmo de trabajo preciso y casi frenético, el arte, sobretodo es el arte... en Italia la vivencia del color en la gente es fundamental, atávica.Como ves, me muevo en vilo entre dos amores: la poesía y el arte, Argentina e Italia, imposible prescindir de uno de los dos, no hay modo de elegir para mí.

Sobre las aspectativas

E. Ch.
Ya por último, ¿qué esperas de la poesía, de la pintura, de tu novela, de Italia, de la vida misma?

G. S.
Continuar a vivir, milagrosamente, haciendo mi trabajo con dignidad, es lo primordial. Después si este movimiento se incrementa, llega a más personas para abrir una puerta diversa en sus vidas o acercar a otros con quienes realizar cosas en sintonía por el mundo, bienvenido sea.

Espero, en fin, continuar a vivir la aventura de estar viva re-creando en libertad, no obstante todos los terrores y los puntos oscuros de nuestro tiempo y de nuestro planeta, la magia de la vida.

Notas en español:

Entrevista a Luis Raúl Calvo por Gladys Sica (2008)

Entrevista a Gladys Sica (2008)

Entrevista a Gladys Sica (2007)

Sobre la formaciòn poética y la traducciòn (2007)

Con la poesía en Italia: hoy con Marco Saya (2007)

Con la poesía en Italia: hoy con Massimo Palladino (2006)

Visita al Van Gogh Museum de Ámsterdam (2005)

Camille Claudel – Esculturas: "Anatomía de la vida Interior” (2003)

Presentación de Sergio Spadaro (Italiano) (2010)

Presentación de Gianni Pre (italiano) (2009)

Presentación de Giuseppe Possa (italiano) (2009)

Presentación de Rossana Bossaglia (Italiano) (2007)

Presentación de Giuseppe Possa (Italiano) (2006)

- Presentación de Sergio Spadaro (2006)

- Presentación de Fortuna Della Porta(2005)

- Presentación de Franco De Faveri (2005)

- Presentación de Giorgio Seveso (2005)

- Presentación de Franco De Faveri (italiano) (2003)

Epílogo “En el fuego del silencio –el viaje”

“En el fuego del silencio –el viaje” es mi segundo libro publicado, vencedor del concurso “Antonia Pozzi” que, afortunadamente, Archivi del ‘900 ha publicado bilingüe. En realidad poco o nada fue explicado sobre los textos y fue en cambio una sorpresa descubrir los significados, las imágenes o las emociones despertadas por la obra, a lo mejor lejanísimos de la intención, que se han agregado y han alimentado, a su vez, los trabajos.

El punto de partida de mi material poético y artístico o del recorrido filosófico y espiritual de mi trabajo son siempre las intensas experiencias de vida.

Queriendo hablar sobre lo que hay detrás o dentro el trabajo se puede decir por ejemplo che: “A mi espaldas” trata de la situación social y moral en que he encontrado a mi país después de años de ausencia. Corresponde a la fase inicial de la preparación del gran viaje, de la decisión y de las dudas, la descripción del sitio desde donde se parte y la llamada de la aventura, de lo nuevo, sin las seguridades o los sostenes de lo conocido.

“Una patria para su obra” también pertenece a la primera fase, al momento en que se entiende la necesidad real de aceptar el desafío del viaje, de encontrar el lugar desconocido de los antepasados en el cual, en este caso, será posible vivir de la propia creatividad renunciando a la enseñanza y a las tantas situaciones y personas queridas por perseguir un sueño.

“Qué saben ellos” forma parte de la segunda fase donde, como casi siempre sucede, se encuentra una prueba central, en este caso de vida o muerte. Muestra la situación cotidiana dificilísima enfrentada en soledad en la nueva ciudad, debido a una peligrosa enfermedad y un largo tratamiento, que requería una gran fuerza de espíritu para resistir a la tentación del regreso.

“Hay” habla del equilibrio de los opuestos complementarios que existen bajo las apariencias de las cosas –el yin y el yan, positivo y negativo, día y noche, gozo y dolor- y de la conciencia insinuada al final en el orden de la vida.

Así para conocer las motivaciones más hondas hay que poseer la visión del conjunto –trabajo y vida- y una sintonía de recorrido. Pero si todo esto llegara faltar… la obra verdadera, seguramente, puede continuar a vivir porque todo, simplemente está encerrado y, al mismo tempo, ofrecido en el misterio del arte: imagen, palabra y silencio.

gladys sica, 2006

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