vanguardia artistica - poética - surrealismo
Gladys Sica
artista visual y poeta italo argentino contemporáneo

Visita al Van Gogh Museum de Ámsterdam

“El mundo me concierne sólo en cuanto siento una deuda y una responsabilidad con respecto a él, porque he pisado por treinta años esta tierra y, por gratitud, quiero dejar de mí algún recuerdo
en forma de dibujo o pintura –no ejecutados para complacer un cierto gusto artístico, sino para expresar un sincero sentimiento humano.
Así que me considero, como una persona que debe llevar a cabo algo con amor, en pocos años, y esto lo debe hacer con energía”.

carta a Theo, noviembre de 1883.

“Cómo se vuelve uno mediocre? Con el compromiso y con el hacer concesiones, hoy sobre una cuestión, mañana sobre otra, según los dictados del mundo –sin contradecir nunca el mundo, y siguiendo siempre la opinión pública!”

“Ahora bien, yo pienso que se es enemigo de sí mismo si no se quiere mirar las cosas de frente, si no se dice (sobre todo si se es joven): veamos un poco, en cuanto a mí yo no quiero ser sostenido por un sistema, quiero enfrentar las cosas según la razón y la consciencia”.
Niune, diciembre de 1883.

“Vincent es uno de los que habiendo pasado a través de todas las experiencias de la vida, se ha retirado del mundo. Ahora tenemos que esperar para ver si tiene genialidad. Yo creo que sí…Si tendrá éxito en su trabajo será un gran hombre”.
carta de Theo a la her
mana Willemien, 13 de octubre de 1885.

Gladys Sica, Bar literario, Buenos Aires, Argentina, 2003.

 

Desde el año 1973 –con más de un millón de visitadores por año- el Van Gogh Museum nos regala esta maravillosa y única oportunidad de admirar reunidos más de doscientos óleos, quinientos dibujos y setecientas cartas de Van Gogh.
Esta es la historia fascinante de un hombre y la búsqueda de su íntimo don; en este caso, el arte como modo de vida llevado al extremo.
A través de sus obras y de sus escritos podemos conocer de cerca la mutación de la conciencia, la niebla interior y los sueños, la técnica, el análisis y el mundo artístico de un maestro hoy indiscutido de la pintura moderna.
Además de poder gozar de la representativa colección de artistas contemporáneos que él y su hermano Theo lograron juntar a través de intercambios o compra directa.
Vincent había dado la mayoría de sus obras a Theo, en cambio del respaldo económico y espiritual.
Finalmente fue la viuda de Theo, Johanna, quien se encargó de exhibirlas públicamente y de obtener reconocimientos a nivel internacional.
El hijo de Johanna, Vincent Willem, sólo después de la segunda guerra mundial organizó, de manera continuativa y eficaz, numerosas exposiciones.
En 1962 las obras de su propiedad van a formar parte de la Fundación Vincent Van Gogh.
Desde 1973 la colección de la Fundación Van Gogh se encuentra en calidad de préstamo permanente en el nuevo Museo construido exclusivamente por iniciativa del estado holandés.
Un museo que no cesa –sobre todo en los últimos años- de agregar a la colección de Van Gogh otros artistas del período 1840-1920 –en especial franceses- para observar el arte de Vincent en relación con su época, la precedente y la posterior directamente influenciada por su concepción.

Sus inicios
Nace el 30 de marzo de 1853, primogénito de un pastor protestante (aunque en realidad había tenido un hermano homónimo nacido muerto exactamente un año antes) es el mayor de tres hermanas y dos hermanos –el penúltimo es Theo nacido el 1 de mayo de 1857.
Su infancia la recordará siempre feliz en un escenario rural y poético.
Por una razón o por otra, sus estudios son discontinuos y se interrumpen a la edad de 16 años, en 1869. Va a trabajar en la gallería Goupil de La Haya, de la cual su tío era un socio.
En 1872 –cuando Vincent tiene 19 años y Theo 15 -comienza la larga y constante correspondencia epistolar entre ambos que terminará con la muerte de Vincent.


También Theo a los 16 años empieza a trabajar en la filial de Bruselas de la Goupil, gracias a su tío. Vincent en 1873 es transferido a Londres por dos años.
La atracción por el arte de Millet era ya presente en este período en el que lee tanto, recorre los museos y empieza a dibujar.
Sufre su primera depresión sentimental al ser rechazado, descuida su trabajo como mercante de arte, crece su fervor religioso.
Es transferido a la sede de París en 1875, al año siguiente la Goupil lo despide después de varias irregularidades y disputas con la dirección.
Parte enseguida como docente de francés para Inglaterra, pero regresa a Holanda a fines de año por falta de perspectivas futuras.
Trabaja en una librería como empleado –de nuevo por recomendación de su tío- traduce la Biblia en varios idiomas, continua a leer y dibujar.
En 1877 los padres aceptan pagarle los estudios para la admisión a la facultad de teología.
En 1878 como no logra superar los exámenes, opta por seguir un corso breve de predicador.
El padre lo ayuda a ir a Borinage, una región del sur de Bélgica, donde obtiene un nombramiento provisorio como evangelista laico. Allí construye un vínculo muy estrecho con las familias de los mineros: regala sus pertenencias, camina descalzo, cuida a los enfermos de tifus. Pero su devoción es considerada excesiva, su conducta excéntrica: no se le renueva el cargo.
En 1879 hasta las cartas con Theo se interrumpen –en este período de crisis y búsqueda profunda- por seis meses. Lo explica así en la carta a Theo de julio de 1880:
“Es como la muda para las aves, el tiempo que cambian las plumas; para nosotros los hombres corresponde al período de adversidad y de desgracia, a los tiempos difíciles.
En este tiempo de muda nos podemos quedar detenidos, pero se puede también salir renovados,
de todos modos son cosas que no se hacen en público, no son para nada divertidas, y por eso hay necesidad de eclipsarse”.
En 1880 luego de una larga reflexión y de escuchar los consejos de Theo, decide dedicarse por completo al arte.
Sus padres –después de los reiterados fracasos sociales y cambios profesionales- no lo apoyan y dejan a Theo la responsabilidad de sostenerlo económicamente y pagarle los estudios artísticos.
En 1881 tiene un segundo rechazo amoroso con su prima Kee, discute violentamente con su padre, parte para La Haya.
En 1882 la relación con el pintor Mauve –de quien es alumno- se rompe finalmente por la desaprobación de éste de la reciente convivencia de Vincent con Sien Hoornik: una prostituta embarazada y con un hijo. Sien es también, en este período, su modela y musa inspiradora como por ejemplo en el famoso trabajo “Tristeza”.
A mitad del año se debe internar para curarse de una blenorragia. El padre, a este punto, piensa internarlo en el hospital psiquiátrico de Bélgica.
Vincent se entera de esto y no se lo perdonará nunca.
Sigue trabajando con entusiasmo, escribe a Theo desde La Haya el 21 de julio de 1882:
“Es necesario trabajar tanto y duramente para aferrar la esencia.
Quiero hacer dibujos que vayan al corazón de las personas, “Sorrow” no es más que un comienzo.
En síntesis, quiero hacer un progreso tal que la gente pueda decir de mis obras “Siente profundamente, siente con ternura” a pesar de mi así llamada rudeza y quizás hasta gracias a ella.
Qué soy yo delante de los ojos de la gran parte de la gente?
Una nada, un hombre excéntrico o desagradable –uno que no tiene posición social ni podrá tenerla nunca; en síntesis, el más ínfimo de los ínfimos.
Y bien, aunque esto fuera cierto, yo quisiera siempre que mis obras mostraran qué cosa hay en el corazón de este excéntrico, de este ninguno”.
Una vez alcanzado un cierto dominio en el dibujo, se lanza a explorar el universo del color hasta ahora reprimido.
En el verano del 1883 Theo lo visita, de alguna manera sus consejos o su presión moral sobre Vincent contribuye haciendo que la relación con Sien se rompa en septiembre.

Neunen
En diciembre de 1883 se establece a Neunen, en la casa de sus padres, por dos años trabajando con intensidad. También toma clases de piano, siguiendo las teorías de Wagner del arte total.

Lee la teoría del color de Delacroix.
Sigue el ejemplo del pintor francés Millet (1814-1875) representando sobre todo el ambiente de campo y de los tejedores al que sentía más real. Enseña pintura a algunos alumnos.
Tiene una fugaz historia sentimental que termina mal, pues ambos son obstaculizados por sus respectivas familias.
A fines de 1884 realiza más de cuarenta estudios de cabezas y manos callosas de campesinos que son los bocetos preparatorios para la gran obra que realizará en abril del 1885 “Los comedores de papas” y que, sin duda, puede considerarse la obra maestra del período holandés.
Escribe a Theo sobre ello desde Neunen el 30 de abril de 1885:
“Aunque el cuadro final haya sido pintado en un tiempo relativamente breve y la mayor parte de
memoria, he necesitado pasar un invierno entero pintando estudios de rostros y manos para poder realizarlo. Te repito va enmarcado en algo de color dorado oscuro o cobre.
Las sombras están pintadas en azul y un tono dorado las revive.
He buscado acentuar como esta gente que come papas a la luz de la lámpara, con las mismas manos que ponen en el plato han labrado la tierra y, por lo tanto, hablo de trabajo manual y de como ellos
se han ganado el alimento honestamente.
Millet, De Groux y muchos otros dieron ejemplo de caracteres fuertes, descuidados de juicios como: horrible, vulgar, sucio, maloliente y demás, y sería vergonzoso vacilar.
No, hay que pintar los campesinos como uno de ellos, pensar y sentir como uno de ellos”.
En 1885 muere improvisamente su padre.

Amberes
Vincent se traslada a Amberes, en Bélgica, con la intención de retomar contactos con el mundo artístico, vender algo de obra. Nunca más verá Holanda.
Se inscribe allí a la academia de Bellas artes, pero en realidad, fueron de sus visitas al museo y la vida de la ciudad de donde extrajo renovadas ideas e impulsos para su labor.
En la academia no sólo tuvo discusiones desde el principio, sino que no superó el examen para el curso superior y además fue retrocedido al curso elemental.
Inspirado a Rubens (1577-1640) su pincelada se libera, como se puede constatar en el óleo “Cabeza de mujer con los cabellos sueltos” de 1885. Su conocimiento del cuerpo humano se incrementa durante su trabajo con las modelas, se acerca con pasión al arte japonés.

París
No se queda demasiado tiempo en Amberes, a comienzos de 1886 va a vivir a París en la casa de su hermano. Así en dos años será capaz de crearse un estilo personal.
Conoce y se hace amigo de verdaderos artistas: Signac, Gauguin, Bernard, Lautrec, Seurat, Monet, Pissarro, Degas.
El encuentro con la obra de los impresionistas y postimpresionistas fue decisivo para la incorporación de colores más claros en su trabajo y una mayor intensidad con el uso de los complementarios.
Claro ejemplo de estos cambios se evidencia en ”Agostina Segatori en el café du Tambourin” (1887-88) Vincent concurría a este local con los otros artistas del taller del pintor Cormon, el retrato es el de la propietaria con quien tuvo una pequeña relación.
“Boulevard de Clichy” (1886-87) en el que la imagen es espontánea, con rápida y breve pincelada.
La técnica neoimpresionista se reconoce en “Huertos y el Moulin Blute-Fin en Montmartre”(1887).
“Naturaleza muerta con botella y limón sobre un plato” (1887) donde se ve un bellísimo estudio de contrastes complementarios, Vincent quedó tan satisfecho de esta tela que al final la firmó.
“Parejas en el parque Voyer d’Argenson en Asnières” (primavera 1887) en puro estilo puntillista.
En París junto a su hermano Theo reunió una colección de estampas japonesas. Se inspira a una de Hiroshige (1797-1858) para el óleo “El ciruelo en flor” (verano de 1887) . Admiraba muchísimo el modo de tratar la línea en el arte japonés, siempre de Hiroshige , copia y reelabora “Puente bajo la lluvia”. De Eisen “La cortesana”.
Van Gogh esperaba poder ganar dinero como retratista, por eso pinta no sólo amigos y modelas, sino también a sí mismo. De los treinta y cinco autorretratos, veintinueve fueron pintados en París, como “Autorretrato con sombrero de fieltro gris” (1887-88) y “Autorretrato de pintor” (1888).

La espléndida “Naturaleza muerta con coliflores rojos y cebollas” (invierno 1887-88) no posee ningún rastro de la paleta del primer período, se reconoce su pincelada característica con colores intensos y claros, hay algo de Cézanne en su estructura bien dinámica.
Aunque Van Gogh expone sus obras en París en diversas ocasiones en bares, restaurantes y galerías nunca logró vender.
La convivencia con Theo beneficia mucho psicológicamente a Vincent, pero Theo, en vez, se quejaba con su hermana Wil –la única con la que los dos hermanos se escribieron siempre.
Esta hermana después de haber trabajado como maestra, en 1914 entra en un hospital psiquiátrico donde muere en 1940.

Arles
Vincent está un poco desilusionado y cansado de París, escribe:
“Para triunfar es necesario tener ambición, y la ambición me parece absurda y además quiero retirarme en un lugar en el sur, para no ver tantos pintores que, como hombres, me disgustan”.
Parte para Arles en febrero de 1888 en busca de sol y color. No se equivocaba, aquí su creatividad explota sin límites.
Pinta ”El puente de Langlois” en varias versiones como acostumbraba a hacer generalmente.
Este cuadro se caracteriza por el contraste entre el primer plano pintado con pinceladas veloces y el puente, en segundo lugar, representado con todos sus detalles.
En un mes pinta catorce telas de árboles frutales en flor, uno de ellos lo envía a la viuda del pintor Mauve.
El "Salon des Artistes Indépendants" de París expone tres obras suyas.
En el verano, el sujeto de sus trabajos, pasa a ser los campos de trigo. Pinta frenéticamente bajo el sol telas como ”Campo de flores cerca de Arles” (mayo de 1888), le escribe a su hermana Wil:
“Una pequeña ciudad rodeada de un prado llenos de flores amarillas y violetas; sabes, parece realmente un sueño japonés”
En junio realiza entre otros trabajos sobre el mar “Barcas de pescadores en la playa de Les Saintes-Maries-de-la Mer” y se lo describe al pintor Bernard como una composición de “pequeñas barcas verdes, rojas y azules, tan agradables como forma y color que recuerdan a las flores”
Pinta “La casa amarilla”, de su proyecto de crear una comunidad de artistas dice a Theo:
“Me propongo crear una verdadera casa de artistas, no costosa, todo lo contrario, nada de caro, pero amueblada con objetos –desde las sillas a las pinturas- de carácter”.
La producción de este período es incesante, es también de esta época el genial y simple óleo “El dormitorio”.
En octubre llega Gauguin, Vincent pensaba que esto era el inicio de la nueva vida en su “taller del sur”. En un primer momento trabajan juntos, pinta “La silla de Gauguin” (noviembre de 1888).
Pero al cabo de dos meses, Gauguin decide de partir “por incompatibilidad de carácter” según le explica a Theo.
El episodio del corte de la oreja izquierda precipita todo: su amigo el cartero Roulin lo encuentra sangrando en su cama desmayado. Van Gogh había envuelto en un diario el lóbulo –o la oreja- y se lo había entregado a la prostituta Rachel amiga suya y de Gauguin.
Apenas puede retoma la pintura de los árboles floridos y la serie de los girasoles que tanto había elogiado Gauguin. En abril Theo se casa en Holanda con Johanna Bonger.
Pero Vincent siente que algo cambió en él, hay algo que no se siente seguro de poder controlar.

Saint-Rémy
En mayo de 1889 entra, por propia voluntad, en el manicomio de Saint-Rémy.
Trabaja con ritmo obsesivo en un local que Theo le alquila en el interior del hospital como taller.
Realiza “La piedad” (copia de una litografía de Delacroix) y otros trabajos sobre Millet, Daumier, Rembrandt.
Pinta “El jardín de la clínica” (octubre de 1889 como así también retratos de los pacientes y el interior del lugar.
A fines del año, durante una violenta crisis, intenta ingerir los colores.
Nuevas obras suyas son expuestas en el "Salon des Artistes Indépendants".
En 1890 se publica el primer texto crítico sobre la obra de Van Gogh escrito por Albert Aurier.

Nace el hijo de Theo que es llamado como su tío Vincent, éste le regala la pintura “Ramo de almendro en flor” de clara inspiración japonesa.
Se vende “Viñedo rojo” expuesto en Bruselas por 400 francos a Anne Boch, hermana del amigo pintor Eugène.
Diez telas son expuestas en el "Salón des Indepéndanos".
Vincent desde hace tiempo que ansía abandonar el hospital, finalmente parte para París donde pasa tres días de fiesta conociendo finalmente a su cuñada y su sobrino.

Auvers-sur-Oise
Vuelve a partir el 23 de abril de 1890 para el norte, a Auvers sur Oise, donde vivirá por algo más de dos meses y pinta unas ochenta telas.
Siguiendo el consejo de Pissarro se pone en contacto con el dr. Gachet que era coleccionista y amigo de varios impresionistas, sobre todo apasionado de Cézanne, Renoir, Pissarro (éstos dos últimos habían trabajado en Auvers).
Van Gogh tiene un renovado entusiasmo y así se lo comunica a Theo y a Gauguin –con quien a pesar del accidente ocurrido en Arles continua a escribirse.
Pinta –entre otros- “Espigas de trigo”, “Vista de Auvers”, “Retrato del dr. Gachet” quien se ocupa de su salud y lo invita a almorzar una vez por semana en su casa.
A principios de junio recibe la visita de Theo y familia y pasan el día junto al dr. Gachet.
Recambia la visita a comienzos de julio visitándolos en París. Encuentra allí al crítico Albert Aurier y Toulose Lautrec. Sus obras tienen un impacto muy positivo en el “Salon des Indépendants”.
No obstante estos reconocimientos siempre mayores crece en Vincent la sensación interior de desasosiego. Influyó, seguramente, en su estado de ánimo el clima tenso que encontró en la casa de su hermano, en ese momento, acosado por problemas de trabajo y por la salud de su niño.
También es un golpe para él enterarse que decidieron no pasar las vacaciones en Auvers –como habían acordado en un principio- sino en Holanda.
Por otro lado, recibe la noticia que Gauguin rechaza su invitación de encontrarse con él en Bretaña.
A todo esto se le suma la improvisa rotura de la relación con el dr. Gachet –tal vez a causa del acercamiento de Van Gogh a su hija Margarita de 18 años?.
Pinta “Campos de trigo bajo un cielo de nubes” y las últimas dos obras “Raíces y troncos de árboles” y “Campos de trigo con cuervos”.
Lo cierto es que Van Gogh está siempre más preocupado por la incapacidad de lograr mantenerse económicamente con el arte, más ahora al ver a su hermano con familia y con dificultades, se siente un peso. Aislado por las últimas situaciones, cae en una depresión mayor.
El 27 de julio de 1890 Vincent Van Gogh se dispara una bala en el pecho, retorna solo a casa, el dr. Gachet acude a curarlo.
Muere dos días después en su cama, fumando su pipa, junto a su hermano.
Seis meses más tarde muere Theo Van Gogh.
En 1914 una vez que la obra de Vincent es conocida, Johanna autoriza la publicación de la intensa, lúcida y constante correspondencia entre los dos hermanos.
El mundo tiene acceso de este modo no sólo a la vida que hay detrás del artista, sino también a la coherente y estructurada concepción estética que hay detrás de su innovadora obra.
La última carta de Vincent a Theo, encontrada inconclusa después de su muerte en sus bolsillos, dice: “…lo repito de nuevo que te he considerado siempre algo más que un simple mercante de Corot, y que tú a través mío has participado a la producción misma de algunos cuadros que, no obstante el fracaso total, conservan su serenidad”.

Bibliografía: Vincent Van Gogh “Lettere a Theo sulla pittura” ed. Tea Milano y “100 Capolavori del Van Gogh Museum” ed. Van Gogh Museum Enterprises B.V. Amsterdam.

Gladys Sica


Gladys Sica, Exposición Individual, "Las líneas y el eco del misterio", Librería Archivi del '900, 2006, Milán.

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